Reflexión de Amistad

La amistad es uno de los tesoros más preciosos con los que podemos ser bendecidos. La siguiente reflexión precisamente se centra en los elementos que componen a una amistad preciosa. ¿Qué haríamos sin la amistad? Gracias a Dios por ese regalo increíble.

Reflexión de Amistad dedicada

reflexión de amistad

«En tu amistad encontré mi vida»

…En aquel tiempo, se veían constantemente, el camino se encontraba plagado de casualidades y encuentros; a demás de ello, dentro del encuentro cabía el saludo bien intencionado, ese saludo que decía, quedémonos juntos un rato. Nunca se supo si era aquella química traviesa…o simplemente se usaban para distraerse del mundo social estorboso a su paso, un mundo de muchas aletas, de muchos dientes, de muchas sonrisas con mascara. Lo que sí sabían y se sabían muy bien, era estar juntos.

Las platicas no tenían que girar en torno a ninguna ciencia, ni religión, ni tampoco a ninguna sabiduría, sino simplemente se encauzaban en aquel río de palabras que no llevaban más que al desembocar en ellos mismos. ¿Que se podían creer? Sólo eran un par de aves que iban de paso en una larga jornada y que habían aterrizado en la misma parvada. Sin embargo, daba la coincidencia, que cada estación, el sol les brillaba nuevamente reflejando sus sombras juntas nuevamente. ¿Y ellos? Les parecía una nada. En realidad era nada…esa nada normal, una normalidad de la rutina, una nada de la vida, una nada del ¿cómo estas?, una nada de ¿hacia dónde vuelas hoy?…

Pasaron los años y aquella nada, tan efímera, pasajera, tan contextual, les fue llevando hacia el conocerse más detenidamente. Podría confundirse lo que uno puede interpretar por conocerse, así es que me gustaría aclararnos; conocerse el alma. Durante todas esas platicas vanas, ese intercambio de miradas protectoras de aves peligrosas, durante todos los vuelos que fueron emprendiendo juntos a partir de que se entendieron cerca del mismo destino, se fue cristalizando el conocimiento de algo más esencial que unas bellas alas…se cristalizo el conocimiento de una esencia, de un ser, de un somos. ¿Y qué mejor pudo haber pasado? Muchas aves no tienen el tiempo de mirarse siquiera las alas…pero en cambio, éste par, —inquieto, rebelde— se componía de elementos tales, que ni sus propios ojos comprendían lo que había dentro del otro, lo cual le hacía tan especial, entonces le llamaron amistad.

No es que me parezca ridículo a dónde van a parar las historias que no tienen un cause, es que nunca le he encontrado sentido a volar con aves que no les interesa nada más que volar, por eso es interesante esta historia, por que pareciera no tener fin. Después de haber pasado por tantos vuelos juntos, por un sin fin de aleteos y por demasiadas sonrisas provocadas, una de estas pequeñas aves decidió emprender un vuelo nuevo, hacia un lugar que no conocía, pero le parecía atractivo, un bosque oscuro, lleno de laberintos y enredaderas, un lugar siniestro, oscuro y macabro; sin embargo su compañero no le pudo seguir, a ese lugar de sombras, creo que le llamaban…ego. Fue desde ese día, que aquella pequeña ave, de preciosas alas, desapareció en lo siniestro del sí mismo, del bosque. Sinceramente no me gusta pensar que las historias acaban en un final agrio…así es que llamemos esto un simple desatino de aquella primera casualidad que les envolvió. El remedio se encontraba exactamente en el mismo lugar de donde habían empezado a volar juntos, amor.

«Con una preciosa dedicatoria, a ella.»

¿Quieres más sobre este tema? Aquí puedes encontrar un buen mensaje de amistad:

 

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